jueves, 4 de febrero de 2010

Rocío de Regocijo

Cae del cielo una brisa invernal, que busca brotes fuera de fecha, que encuentra rosas marchitas sedientas de un hogar, sabe que es así, siente lo mismo que aquel día, cuando todo era multicolor, cuando se tendían puentes entre el sentir y la razón. Indestructibles.
Sale y camina pero no sabe donde, magnetizado por un deseo, observa el porvenir. Arañas dejan su hilo al pasar, escorpiones ofrecen su veneno como bebida, serpientes se arrastran y lo miran, cómplices de aquel momento, viven para él, saben como es...saben quienes son.
Recorre la incertidumbre y despechado corre, sale de acá para entrar allá y volver a salir en otro lugar. Es un momento en que la paz se hace ajena, se hace desconocida, anhelada. Cable a tierra si mira al cielo, la luna cubierta de nubes no quiere hablar con el, las estrellas se rien porque saben que no las ve. Medita en silencio, observa su talento, se sonríe y continúa agradeciendo lo que aprende. "La noche es amiga de las hadas, la Luna es la madre de las aguas".
Con el espíritu afuera, que lo ve desde arriba, amanece en su corazón. Un recuerdo lo hace navegar en la nostalgia mas dulce que jamás conoció, reviviendo sutilezas que hicieron de el lo que es hoy.

Un rocío de regocijo
Lo hace despertar
Le recuerda que esta vivo
Y le permite continuar

Hoy son frágiles sus sentidos, como copa de fino cristal reflejando un pálido rostro que prefiere regresar, a esos momentos que materializados en imágenes hoy pudo recordar...viaje en el tiempo.
El tiene una certeza, no existe ser en el universo que lo cautive tanto como ella, que lo eleve a tal nivel de paz interior, de sorpresa por la existencia de tal magia, como puede ser posible que con tanto tiempo y espacio de diferencia siempre exista, y permanezca en su lugar intacta, imbatible, irreversible, si hasta recuerda el primer instante en que la vió. Es una verdad que supera las barreras del tiempo y el espacio, es a ese nivel al que lo lleva, al que lo eleva en sus meditaciones, a esa dimensión lejana pero tan real, a la que conocemos por cantante como "raices del amor", la fuente de vida o el tan querido Sol.

Burbujas levemente separadas, se rozan, se acarician y reflejan todo su entorno, son espejos del tiempo, son navíos de memorias, son el hogar de un sueño tan cristalino como su textura, que a la luz transmuta en colores y casi no permiten que exista sombra.

El amor es tan frágil, transparente y hermoso como una burbuja, que casi no dibuja sombra, pero si desaparece, ya no queda nada.


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